
En Estados Unidos han querido rendirle homenaje de una peculiar manera, y este es el aspecto que presentan algunos de los buzones de correos de Nueva York, el famoso robot R2-D2 en medio de la Gran Manzana.
Cinco días para ver Nueva York, toda una vida para contarlo...


Continuamos nuestro paseo por Greenwich Village tras hacernos un par de fotos con la fachada del edificio de Friends. En esta zona los rascacielos dejan paso a los pequeños edificios de ladrillo con las características escalerillas de incendio descendiendo por los balcones.
Greenwich Village es el barrio bohemio de Nueva York, aquí se alternan cafeterías y restaurantes con algunas firmas comerciales de renombre. Sin embargo, para las compras, los turistas prefieren probar suerte en Chinatown y las falsificaciones casi perfectas que allí se venden de relojes, bolsos, perfumes y hasta gafas de sol. Y allí nos dirigimos…
Estamos descendiendo por la Sexta Avenida, también llamada Avenida de las Américas, junto con Broadway las que mayor longitud recorren de norte a Sur la isla de Manhattan. A nuestra derecha queda el barrio del SoHo y más al sur TriBeCa. Chelsea lo hemos dejado al norte del Washington Square Park y a la altura del Flatiron Building.
A lo lejos vemos por primera vez otro rascacielos mítico, el Woolworth Building, en el corazón del centro financiero del Downtown, por donde pasearemos próximamente.
Ya estamos en Canal Street, límite entre el barrio del SoHo y TriBeCa, éste último un barrio de aspecto tranquilo, cuidado y moderno, pero en cuanto cruzamos Broadway nos encontramos con el caos, el ruido y el bullicio, estamos en el corazón de Chinatown y empieza… ¡¡¡la locura de las compras!!!
En el Empire hemos tenido que aguantar las colas reglamentarias hasta poder subir, desde allí hemos tenido una espectacular visión de toda Nueva York.
Al bajar, aún con la impresión en el cuerpo hemos dado un pequeño paseo bajando por la 5ª Avenida hasta llegar al Faltiron Building, el rascacielos más antiguo de la ciudad. Hemos vuelto sobre nuestros pasos y hemos llegado hasta la Biblioteca Publica, ahí hemos girado a la derecha en la calle 42 y nos hemos entretenido viendo la Grand Central Station.
Hemos pasado por la puerta del Chrysler Building y hemos llegado a la Sede de la ONU, donde no hemos podido entrar por llegar demasiado tarde...
Llegados a este punto el recorrido podría haberse completado volviendo hasta la Séptima y subiendo hasta la Catedral de San Patricio, el Rockefeller Center y la fachada del Radio City Music Hall y el MOMA (Museo de Arte Moderno) y abríamos hecho un recorrido completo por el centro de Manhattan.
Nosotros dejamos esa última parte para otro día, de camino a Central Park y decidimos ir en taxi al sur, hacia Greewich Village finalizando en Chinatown.
Esto no ha hecho más que comenzar…
La sede se compone de varios edificios, entre los que destaca la Asamblea de Naciones Unidas, que es donde se producen las reuniones y deliberaciones y donde realmente los únicos que trabajan son los traductores y tipógrafos.
El conjunto se completa con unos jardines en la orilla del río y el patio de entrada, donde se pueden contemplar las esculturas del revolver con el cañón anudado y la esfera cromada que aparece en la imagen anterior.
Se organizan visitas guiadas para turistas, que imagino incluirán en el trayecto, aparte de los jardines, el interior de la Asamblea y donde nos hablarán del trabajo que allí se realiza. Los que fuimos ese día no tuvimos ocasión de comprobarlo, pues llegamos justo cuando estaban cerrando y las fotos tuvieron que ser tomadas desde el exterior.
Próxima Parada: Greenwich Village.
En primer lugar nos encontraremos con la Grand Central Station, que desde 1.913 lleva el tren al corazón de Manhattan. En su fachada tenemos una colosal escultura de Hermes, el dios griego de las fronteras y los viajeros sobre un inmenso reloj de 4 metros de diámetro (en la foto, posando con el edificio Chrysler)
Pero realmente lo impresionante viene la darse un paseo por dentro y su gran vestíbulo de mármol, donde cuelgan casi tantas banderas de los Estados Unidos como enormes lámparas. En la bóveda celeste del techo, encontramos un fresco donde se representan las constelaciones y sobre las cuales se organiza un espectáculo de luces y música en fechas y horas señaladas (no tocaba cuando yo estuve...)
Y a continuación: El Chrysler Building

Los efectos se dejan ver en distintas partes, como Los Ángeles o Escocia, pero Nueva York también acaba sucumbiendo a los efectos de la nueva glaciación, viéndose algunas escenas insólitas de la ciudad.

Buena parte de la acción se desarrolla en la Biblioteca Publica de Nueva York, donde un grupo de personas se refugian del agua y el frío, impresionantes son algunas de las imágenes...
Mas tarde, se produce una brusca bajada de las temperaturas que congela todo a su paso. Los primeros efectos se centran en el Empire State Building y rápidamente se extienden por la Gran Manzana.
La Estatua de la Libertad también sufre el azote de la gigantesca helada, ofreciendo un aspecto que probablemente nunca llegará a tener… ¿O tal vez si?
Lo sabremos, el día de mañana…
Me hubiera encantado bajar a los sótanos, a ver si veía algún fantasma (de eso, hablaremos en su momento), pero no me pude entretener mucho, la ruta proseguía y nos íbamos por la calle 42 a la Gran Estación Central, el edificio Chrysler y la sede de Las Naciones Unidas…